European Chemical Industry Council (CEFIC)

Nominada por sus exitosas acciones de cabildeo para obtener permisos gratuitos en el marco del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE (ETS por sus siglas en inglés), y por impulsar un debilitamiento de las políticas internacionales y de la UE en materia de clima.

Los principales actores de la industria química europea son todos miembros del Consejo Europeo de la Industria Química (Chemical Industry Council – CEFIC), la organización de cabildeo de esta industria a nivel de la UE. Entre sus miembros se encuentran gigantes de la química como Arkema, BASF, Bayer, Dow, DuPont, ExxonMObil Chemical, Shell Chemicals y Solvay.

La industria química es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, responsable de la combustión del 12 % del total de la energía de la UE.

Como consecuencia, ha estado involucrada en una fuerte campaña para evitar las medidas de la UE tendientes a reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2). En el marco del Sistema de Comercio de Emisiones de la UE –uno de los mecanismos claves de reducción de las emisiones- se le exige efectivamente a la industria que compre el derecho a contaminar a través de un sistema de permisos de emisiones. La industria química hasta el momento ha sido excluida de las dos primeras fases del sistema, pero quedará comprendida en la Fase Tres que se extenderá de 2013 a 2020.

Durante una revisión reciente del ETS, CEFIC hizo cabildeo en la UE, advirtiendo que el ETS implicará un aumento de los costos de la industria y obligará a sus miembros a reubicarse en otros países sin restricciones para el CO2. Argumentó que esto traerá como consecuencia la pérdida de puestos de trabajo en Europa, y que de todas formas se seguirá dañando al medio ambiente global. La ‘fuga de carbono’, término que hace referencia al aumento de emisiones en un país como resultado de la reducción de emisiones en otro, se ha vuelto uno de los factores más polémicos de la revisión del ETS.

CEFIC también está haciendo un activo cabildeo para que la UE reduzca –o por lo menos no incremente- sus compromisos de reducción de emisiones en las negociaciones del clima en Copenhague. La industria química quiere un nuevo acuerdo internacional que incluya metas equivalentes tanto para los países industrializados como para las economías emergentes –a pesar de que los acuerdos internacionales existentes establecen que los países desarrollados son los que deben asumir la mayor parte de la carga del costo de enfrentar el cambio climático.

Sin embargo, al mismo tiempo que hace cabildeo para que haya metas más débiles, lanza una campaña de Relaciones Públicas cuyo objetivo es resaltar cómo en realidad la industria química ayuda a reducir los niveles de emisiones en Europa. Sus materiales destacan la naturaleza sustentable de productos lanzados al mercado previo a las negociaciones del clima de Copenhague. Por ejemplo, una serie de postales ilustran la consigna “Química. Soluciones innovadoras para el cambio climático”. Allí se sostiene, entre otras cosas, que el uso de productos químicos hace que los autos sean más sustentables, muestra el papel que juegan los productos químicos en diferentes energías renovables y el rol que desempeñan los agroquímicos en la reducción de emisiones.

El mismo mensaje lo promueve también el International Council of Chemical Associations (ICCA), que publicó un informe en julio de 2009 donde sostiene que los beneficios de los productos de la industria química, en términos de ahorro de emisiones, fueron entre dos y tres veces mayores que su huella de carbono.

Evidencias de cabildeo

Según los documentos obtenidos mediante solicitudes de acceso a la información, CEFIC ha estado presionando fuertemente para discutir con la Comisión Europea la revisión del ETS. Esto lo ha hecho mediante reuniones cara a cara y a través de cartas dirigidas a los departamentos de Medio Ambiente y de Empresas. En una carta fechada el 14 de diciembre de 2007, por ejemplo, el Director General de CEFIC, Alain Perroy, escribió al Comisionado Dimas advirtiéndole “Estamos listos para movilizar todas las fuerzas para tener una consulta fructífera en esta ocasión”.

Según Avril Doyle, irlandesa Miembro del Parlamento Europeo que ha trabajado sobre el ETS en dicho Parlamento, la industria química alemana conjuntamente con la del carbón de ese mismo país, han sido los grupos de presión más efectivos en la Fase Tres del ETS.

Impacto del cabildeo de CEFIC

El cabildeo de CEFIC ha tenido impacto. Cuando se anunciaron las primeras propuestas para la última etapa del ETS, estas incluían planes para subastar un número creciente de permisos de comercio de emisiones. Antes, la industria había recibido permisos gratuitos para contaminar. En esta nueva etapa en cambio, tendría que pagarlos.

Esto condujo a una intensa operación de cabildeo a partir de 2007, donde se puso énfasis en la amenaza de que la industria química europea se viera obligada a reubicarse –el argumento de la fuga del carbono. Luego de recibir presiones de varios Estados Miembro –en particular Alemania, donde la industria química es un sector muy importante- la Comisión Europea cedió y acordó otorgar permisos gratuitos a ciertos sectores que se consideraban ‘en riesgo’ de generar una fuga de carbono.

CEFIC realizó un intenso cabildeo para garantizar que la mayor cantidad posible de sectores de la industria fuera incluida en la lista de sectores ‘en riesgo’. Cuando se publicó un borrador de la lista en abril de 2009, CEFIC se quejó de que no se habían considerado adecuadamente sus necesidades, a pesar de que la mayoría de los sectores que quería incluir habían sido incluidos. Sin embargo, después de varias reuniones con la Comisión, CEFIC logró asegurar un lugar para los sectores de fertilizantes y compuestos nitrogenados en la importantísima lista de sectores ‘en riesgo’.

El cabildeo de CEFIC ayudó además a garantizar una fecha de publicación anticipada de la lista de sectores ‘en riesgo’, los cuales serán excluidos del proceso de subasta. La Comisión Europea quería publicar esta lista después de las negociaciones del clima para no influir en su resultado, pero CEFIC y otros impulsaron con éxito que se diera a conocer con antelación para darle así mayor certidumbre a la industria.

Según los Verdes, estos acuerdos representaron una “dramático repliegue” respecto a los compromisos previos. Los Verdes y los grupos ambientalistas habían trabajado para que se realizara una subasta completa de los permisos de emisiones a partir de 2013. Caroline Lucas Miembro del Parlamento Europeo por los Verdes, una de las autoras en las sombras de la propuesta de legislación original señaló que “las propuestas sobre el ETS... presentan el riesgo de crear un monstruo. Adjudicar una proporción tan grande de permisos de emisiones de manera gratuita... transformaría al ETS en una máquina de ganancias extraordinarias para las industrias más contaminantes de Europa”.

En el marco de la propuesta de ETS adoptada, las industrias que dan cuenta de las tres cuartas partes de todas las emisiones (fuera del sector energético) recibirán ahora algunos permisos de manera gratuita –y solamente se les exigirá que compren los permisos en el mercado a las fábricas más contaminantes.