International Emissions Trading Association (IETA)

Nominada por promover un mercado global de emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo el uso de compensaciones a través del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), a pesar de que en la actualidad el mismo no puede garantizar la reducción de las emisiones.

Antecedentes

La Asociación Internacional para el Comercio de Emisiones (IETA, por su sigla en inglés) se presenta a sí misma como una “organización empresarial sin fines de lucro” creada para “establecer un... marco para el comercio de reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero”. Conformada en 1999, cuenta con 168 empresas miembros, incluyendo gigantes de la energía (BP, Shell, Vattenfall), bancos (BNP Paribas, Goldman Sachs), bufetes de abogados (Clifford Chance, Norton Rose); y compañías de comercio de emisiones (incluida EcoSecurities). Trabaja en asociación con diferentes organismos como el Banco Mundial para crear “un activo mercado global de gases de efecto invernadero”.

Usina de presión política en las negociaciones sobre el clima

En apenas diez años, IETA se ha transformado en una usina del cabildeo en las negociaciones sobre cambio climático de Naciones Unidas. En dos de las reuniones recientes más importantes de las Naciones Unidas sobre el clima –celebradas en Bali y Poznan- IETA tuvo la delegación no gubernamental acreditada más numerosa (los grupos de lobby se acreditan como organizaciones no gubernamentales, u ONG), empequeñeciendo la presencia de reconocidas ONG como Greenpeace.

En Bali, por ejemplo, con unos 336 representantes -incluyendo abogados, financistas, consultores, certificadores y expertos en comercio de emisiones- IETA daba cuenta del 7,5% del total de 4.493 delegados de ONGs presentes en las negociaciones de Naciones Unidas sobre el clima. La descomunal presencia de IETA preocupó a los grupos ambientalistas y de desarrollo que asistieron a la conferencia. Peter Hardstaff, del World Development Movement, comentó que “El hecho de que IETA sea la mayor ONG presente en Bali es un indicador de la influencia que ejercerá sobre el resultado de las negociaciones”.

En Poznan, IETA nuevamente resultó ser la ONG con mayor presencia, con más de 250 especialistas en cabildeo. Allí alquiló un edificio completo donde realizó hasta 12 eventos por día; algo que fue descrito por uno de los delegados como una “verdadera conferencia paralela”. IETA ya se está preparando para tener una gran presencia como grupo de presión en las negociaciones de Naciones Unidas sobre cambio climático en Copenhague, con unos 66 eventos programados.

Promoviendo el MDL

Estos eventos son utilizados por la organización para promover la idea de un mercado mundial de gases de efecto invernadero, un mecanismo que permita a las corporaciones y a los gobiernos comprar y vender el derecho a contaminar. Para este mercado resulta clave el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que permite a los gobiernos y a la industria en los países desarrollados aseverar que están haciendo reducciones de carbono al invertir en supuestos “desarrollos limpios” en el mundo en desarrollo. A esto se lo conoce también como compensación.

El MDL ha sido duramente cuestionado porque les permite a los países ricos evitar reducir las emisiones en sus territorios. Existen además evidencias contundentes de que algunos de los proyectos generan graves problemas sociales y ambientales en los países en desarrollo. Según David Victor, un reconocido analista del comercio de carbono de la Universidad de Stanford, dos tercios de los créditos por supuestas reducciones de las emisiones que se producen bajo el MDL no están respaldados por reducciones reales de la contaminación.

Algunos argumentan incluso que el MDL aumenta la contaminación. En 2008, en un evento de cabildeo organizado por IETA en el Parlamento Europeo, uno de los participantes del Öko Institut observó que al dar crédito a lo que en los hechos no es más que continuismo, el MDL “tiene por resultado un aumento global de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Un área claramente controvertida es la naturaleza “adicional” de los proyectos MDL: es decir que los proyectos que califican para créditos MDL deben demostrar que las reducciones de emisiones no hubieran tenido lugar sin el financiamiento del MDL, es decir que son “adicionales” a lo que de cualquier forma habría sucedido. Pero incluso IETA reconoce que probar que es “adicional” es “una tarea casi imposible”, y un funcionario de la Comisión Europea estimó en Poznan que el 40% de los proyectos MDL no son adicionales a lo que de todos modos hubiera sucedido sin el financiamiento del MDL.

IETA sabe que la “adicionalidad” será un tema en discusión en Copenhague. Uno de sus eventos se titula “¿Sustentabilidad en lugar de adicionalidad?” y reconoce que “durante las negociaciones, muchas de las Partes han destacado el hecho de que a la fecha el MDL parece haber contribuido muy poco al desarrollo sustentable.”

Si bien el MDL no ha logrado reducir las emisiones globales, IETA sostiene igualmente que ha sido exitoso. Sus documentos de cabildeo afirman que el MDL “ha demostrado que los mecanismos de mercado despiertan un nuevo y profundo interés en las actividades de desarrollo limpio en países cuyas emisiones deben ser abordadas si la comunidad internacional ha de cumplir con los objetivos que se ha trazado en materia de cambio climático. Es necesario preservar el invalorable impulso generado por el MDL y usarlo como punto de partida”.

IETA va aún más lejos, y sostiene que lo que se necesita ahora en efecto es “un nuevo MDL con mecanismos más flexibles”, incluyendo su expansión y normas más amplias para la aprobación de proyectos, incluso normas específicas por sector, permitiendo reglas diferentes para las industrias contaminantes –creando la posibilidad de que esas industrias puedan escapar a normas más rígidas.

Acceso de alto nivel a quienes toman decisiones políticas

IETA tiene asegurado un valioso acceso a quienes toman decisiones políticas a través de su personal y miembros. Su Presidente es Henry Derwent, un ex Director del Departamento de Cambio Climático Internacional del gobierno del Reino Unido. También tiene acceso garantizado a través de sus propios miembros, como Ecosecurities una empresa líder de comercio de emisiones recientemente absorbida por JP Morgan.

EcoSecurities desarrolla proyectos MDL, vende créditos de carbono y proporciona servicios de consultoría tanto a empresas como a la Comisión Europea y a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. La empresa creó un organismo denominado Foro de Desarrolladores de Proyectos con el objetivo de hacer cabildeo para que se aprueben más proyectos MDL. En Poznan, Ecosecurities tenía 16 expertos en cabildeo, 15 de los cuales operaban bajo el paraguas de asociaciones empresariales, entre las que se incluyen el Business Council for Sustainable Energy (Concejo Empresarial para la Energía Sustentable) y Carbon Markets and Investors Association (y la Asociación de Mercados e Inversores en Carbono), y como lobbistas de IETA.

Cuando se le informó que IETA había sido nominado, Henry Derwent respondió diciendo: “Estaremos honrados de aceptar este reconocimiento al trabajo que hemos venido realizando durante más de 10 años. Durante este tiempo nos hemos sentido complacidos al ver que el principio del comercio de emisiones está recibiendo una aceptación cada vez más amplia en todo el mundo”.