Monsanto ganador del Premio de la Sirenita Enfadada

El ganador del Premio de la Sirenita Enfadada 2009, anunciado hoy por la prestigiosa escritora y periodista Naomi Klein en las negociaciones sobre el clima de la ONU en Copenhague, es la multinacional biotecnológica Monsanto, con el 37% de los votos [1].

La multinacional petrolera Shell obtuvo el segundo puesto (18%) como peor grupo de presión por sabotear una acción eficaz contra del cambio climático, a la petrolera le ha seguido el Instituto Americano del Petróleo con un 14% de los votos.

Diez mil personas han participado en la votación para otorgar este Premio. La Sirenita Enfadada 2009, inspirada en la popular estatua de la Sirenita de Copenhague, está más que enfadada por las acciones realizadas por los grupos empresariales de presión que no quieren hacer nada para evitar el cambio climático.

Ocho candidatos fueron presentados a votación pública a través de la página, www.angrymermaid.org y en el Klimaforum [2].

El gigante de la agricultura, Monsanto, fue nominado por promocionar los alimentos transgénicos (organismos modificados genéticamente) y por la presión ejercida para que sus cultivos se utilicen como agrocombustibles como una solución al cambio climático. La expansión de la soja transgénica en América Latina está contribuyendo a la deforestación de grandes áreas y a las emisiones de gases de efecto invernadero. La Mesa Redonda sobre Soja Responsable (RTRS en sus siglas en inglés) de la cual Monsanto es miembro, está contribuyendo a su vez a la promoción de la empresa y los transgénicos, permitiendo que la soja modificada genéticamente sea etiquetada como "responsable". Pero la multinacional no se queda ahí, Monsanto también quiere que la soja transgénica sea financiada por los Mecanismos de Desarrollo Limpio [3].

En nombre de los organizadores del Premio, Paul de Clerk, de Amigos de la Tierra Internacional, declaro: "Monsanto ha conseguido miles de votos de personas indignadas porque su modelo de agricultura, tan dañino para el medio ambiente, sea presentado como una opción para combatir el cambio climático”.

"No se debe permitir que las grandes empresas saboteen la acción contra el cambio climático mediante la promoción de sus propios intereses. Todos los candidatos para el Premio La Sirenita Enfadada 2009 han utilizado la presión para proteger sus beneficios y evitar la adopción de medidas eficaces para combatir el cambio climático. Los gobiernos deben dejar de escucharles y elegir las soluciones reales a la crisis climática".

El Premio La Sirenita Enfadada 2009 está organizado por Amigos de la Tierra Internacional, Attac Dinamarca, el Observatorio Europeo de Corporaciones, Focus on the Global South, Oil Change International y Spinwatch.

Contactos:
Teresa Rodríguez, Prensa Amigos de la Tierra +34 680 936 327
David Sánchez, Resp. Área Agricultura y Alimentación +34 691 471 389
Nina Holland, Observatorio Europeo de Corporaciones + 45 5268 5295
Paul de Clerk, Amigos de la Tierra Internacional +32 494 380 959
Dorothy Guerrero, Focus on the Global South +45 5010 8908
Helen Burley, Observatorio Europeo de Corporaciones, + 45 5399 5927

Notas:
[1] Naomi Klein es una periodista de reconocido prestigio, columnista y autora de libros de gran éxito, incluyendo La Doctrina del Shock: El Auge del Capitalismo del Desastre.

[2] Los ocho nominados al Premio La Sirenita Enfadad 2009 fueron:

[3] Monsanto fue nominado por su presión para conseguir créditos de carbono para sus cultivos Roundup Ready, utilizados para producir agrocombustibles. La soja Roundup Ready no necesita laboreo porque tolera grandes cantidades de herbicidas. No arar los campos deja más dióxido de carbono en el suelo, pero la introducción a gran escala del monocultivo de soja en América Latina ha provocado la deforestación, el desplazamiento de personas, y el uso de grandes cantidades de herbicidas tóxicos en sustitución del laboreo..

Monsanto presiona para que la soja transgénica reciba financiación de los Mecanismos de Desarrollo Limpio, lo que permitiría a la industria contaminante de los países desarrollados compensar sus emisiones comprando créditos en proyectos de soja transgénica. La compensación es una falsa solución al cambio climático y no da lugar a reducciones de emisiones en los países desarrollados.